Esta es una página de difusión de la Fe Cristiana a la luz del Magisterio de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.

«Es impensable que un hombre haya acogido la Palabra y se haya entregado al Reino sin convertirse en alguien que a su vez da Testimonio y Anuncia». (B. Pablo VI, Evangelii Nuntiandi, nº 24)
SOBERANA DEL CIELO


«Soberana del Cielo, Blanca Paloma de la Santísima Trinidad que Te adornas con el plumaje de los Dones del Espíritu Santo y que Plenitud de Gracia eres el Deleite de Tu Creador; así como preparaste las almas de los tres pastorcitos para que fueran dignas de recibir tan Majestuosa Reina, prepárame con un amor limpio y ardiente, a fin de que ame a Dios con todo mi ser, según lo Espera de todas Sus criaturas Hechas a Su Imagen y Semejanza.

Acompáñame al rezo del Santo Rosario, pues no hay lugar más Bello y Santo que Tu regazo. Tú Guardas en Tu Corazón los Secretos del Redentor, y por eso quiero orar y reposar al arrullo de los latidos de Tu Corazón Maternal, pues Contigo quiero ser corredentor (corredentora) y mitigar en algo el Dolor infringido por el pecado a los Sagrados Corazones.

Hermosa Mensajera del Amor y de la Paz: Eleva constante Tus Plegarias al Altísimo en favor de Tus hijos tan desvalidos de la Verdad y tan heridos por el pecado. Tú que nos Recomendaste hacer lo que Él nos Diga, Asísteme Amorosa y ferviente para que todos mis propósitos, afectos e inspiraciones, estén encaminados únicamente al Beneplácito de Su Divino Querer. Amén». (P. Guillermo Cardona).

Semper Mariam In Cordis Tuo.